La Piñata

Hoy día la piñata nos hace pensar en una fiesta de cumpleaños. Muchos no saben que la piñata es un símbolo del Adviento. La tradición mexicana de las posadas es acompañada con una piñata. Aunque hay piñatas en forma de animales, caricaturas y otras imágenes, la piñata de la posada originalmente es una estrella con siete picos.

El origen de la piñata mexicana es doble. La piñata llega con los misioneros españoles quienes la habían recibido de los italianos; y estos, a su vez, la obtuvieron de Marco Polo, quien conoció decoraciones de animales coloridos en China. El asociar la piñata con las posadas viene de la cultura Náhuatl quienes celebraban a Huitzilopochtli (dios de la guerra) del 17 al 26 de diciembre. Estos ponían cazuelas de barro decoradas con listones y plumas sobre palos en el templo. Cuando éstas eran quebradas, tesoros y alhajas caían a los pies del dios.

Los misioneros mezclaron las dos costumbres para la catequesis. A las cazuelas los misioneros agregaron siete picos formando así una estrella. Pero en lugar de representar la estrella de Belén, la estrella de siete picos representa al diablo y los siete pecados capitales: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza. La venda de los ojos es la fe en Cristo, que a veces parece ser inútil e incomprensible. El acto de pegarle a la piñata son nuestros esfuerzos y valores cristianos. Al romper la piñata, en lugar de tesoros y alhajas para un dios pagano, caen dulces y regalitos para los que rompen la piñata y sus amigos. Esto representa que los fieles estamos bañados con los siete dones del Espíritu Santo: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.

Fray Gilberto Cavazos-González, OFM, Copyright © J. S. Paluch Co.

The Piñata

Today the piñata makes us think of birthday parties. Many do not know that the piñata is a symbol of Advent. The Mexican tradition of Las Posadas is also accompanied by a piñata. Although there are piñatas of animals, caricatures, and other images, the piñata of Las Posadas is a star with seven points.

The origin of the Mexican piñata has two sources. The piñata arrived with the Spanish missionaries, who had received it from the Italians. The latter obtained it from Marco Polo, who observed decorations of brightly colored animals in China. The association of the piñata with Las Posadas comes from the Nahuatl culture that celebrated Huitzilopochtli (the god of war) from 17th to the 26th of December. The Nahuatl used to put clay pots decorated with ribbons and feathers on poles in the temple. When the pots were broken, treasures and jewelry fell to the feet of the god.

The Spanish missionaries mixed the two customs to teach catechism. They added seven points to the pots to make a star. But instead of representing the star of Bethlehem, the seven-pointed star represents the devil and the seven capital sins: pride, avarice, lust, anger, gluttony, envy, and sloth. The blindfold represents faith in Christ, which at times can seem to be useless and incomprehensible. The act of hitting the piñata represents our Christian efforts and values. When the piñata breaks, instead of treasures and jewelry for a pagan god, candies and gifts fall for those who break the piñata to share with their friends. This indicates that we, the faithful, are showered with the gifts of the Holy Spirit: wisdom, understanding, counsel, fortitude, knowledge, piety, and fear of the Lord.

Friar Gilberto Cavazos-González, OFM, Copyright © J. S. Paluch Co.